Es indiscutible que en las últimas décadas los avances de la ciencia (no sólo la científica y tecnológica) se debe a la especialización de estudios, a la profundidad de las investigaciones y tiempo dedicado a las distintas experiencias. Sin lugar a duda el detalle y la perfección de la técnica hace a los maestros...pero este jugar la vida no exige especialización porque no busca dominio.
Su condición es estar abierto al propio juego, responsabilizarse de él y gozarlo. Decimos que evolucionamos y progresamos pero a veces creo que lo que hacemos cada día es alejarnos más de lo simple y sencillo. Luchar contra la especialización, es precisamente luchar contra un dominio específico. Por eso este jugar no puede encasillarse en una única temática ni determinarse en encontrar un método o forma de jugar. Esto no implica que el jugar no sea tomado en serio ni se realice con formalidad y rigurosidad.